Introspecciones

El ser humano persigue lo familiar, no lo saludable.

Existen patrones de comportamientos tan repetitivos y comunes que se le acuñan sus propios términos, como es tener “daddy issues” (problemas de padres). Existe todo un estereotipo alrededor de esto. El Urban Dictionary tiene esta definición entre las tantas (traducida):

Daddy issues: el resultado de una relación dañina con un padre, o haber tenido un padre ausente. Esto resulta en que las mujeres jóvenes persigan hombres mayores, e incluso buscan el maltrato de estos en algunos casos.

Alrededor del concepto de daddy issues se le han atribuido una serie de comportamientos que son asociados a mujeres inseguras, inestables, y que le tienen mucho pánico a la idea del abandono. Al ser un patrón por el cual muchas personas se sienten identificadas, ya sea porque son personas con este comportamiento, o personas que han estado en relaciones donde su pareja adopta esta conducta, muchos memes han surgido a lo largo de la historia del internet, inmortalizando este estereotipo. Una de las influencers que incrementó su presencia en Instagram por medio de memes sobre tener “daddy issues” fue Violet Benson.

Violet Benson
Violet Benson, conocida por su Instagram de memes (@daddyissues_), es una blogger y locutora rusa que reside en Los Ángeles. Los temas que trata giran alrededor de los problemas de apego y los ciclos tóxicos en las relaciones.

Traducción:

Imagen 1: ningún texto de él en el día entero
Imagen 2: mensaje “¿estás despierta?” a las 3:00AM

Caption: ¿Alguna vez estás súper aburrida y te dices, ‘déjame boicotearme la vida de un pronto y permitirle a este hombre que me la arruine por otros seis o 12 meses’?

De más está decir que las mujeres no son las únicas que sufren como resultado de una figura paternal ausente. Sin embargo, quizás por las mismas influencias del psicólogo Sigmund Freud, quien propuso la idea del complejo de Edipo y el complejo de Electra, existan las polaridades estereotípicas donde una mujer con un padre ausente tiene “daddy issues”, y un hombre con una madre distante tiene “mommy issues”.

Amor en casa

Sigmund Freud estaba muy cerca de la verdad, aunque quizás necesitaba un enfoque mucho menos perverso. Después de todo, a pesar de haber sido una eminencia, no es desconocido que era una persona bastante excéntrica. Donde no se equivocó es en reconocer que los seres humanos buscan en las parejas los patrones de sus padres. A fin de cuentas, es en el hogar donde se aprende en primera instancia lo que es el amor. Los gestos que las personas interpretan como amor difieren entre sí. Alguien con un padre o una madre muy atento/a interpretará como amor tener constante atención. De la misma manera, otra persona con padres muy dados a complacer caprichos materiales entenderá como amor recibir regalos.

El problema yace en el otro lado de la moneda. Es posible que los padres de alguien le prestaban mucha atención, pero la vía y cómo ésta era canalizada pudiera haber sido tóxica. Es posible que tanta atención se extremara a una sobreprotección que privó al hijo/hija de desarrollar independencia o su propio criterio y pensamiento crítico. Alguien cuyos padres llenaban los deseos emocionales de sus hijos con cosas tangibles, quizás lo/la abandonó cuando lo que esa persona necesitaba era hablar de un conflicto que tuvo con un compañero de clases, o simplemente necesidad de afecto y de conectar.

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Fuente: freepik.com // La familia es la primera institución y el lugar donde se aprende el amor.

El problema en sí no es “el idioma interpretado como amor“, sino los demonios que se pueden arrastrar tras ellos. Un tipo de afecto no necesariamente es superior al otro, ni está obligatoriamente vinculado a un precio. Existen padres que son muy atentos y también le dan libertad a sus hijos, y padres que le dan todo lo material a su alcance, pero también los escuchan y los protegen a nivel emocional.

El ser humano busca lo que es familiar, aún cuando determina de manera consciente que se encuentra en una relación tóxica. Esto no solo aplica a las relaciones románticas, sino interpersonales como en la amistad (en este artículo específico, el enfoque está basado en las relaciones románticas). Es por eso que con constancia se ven casos que llegan hasta las noticias, donde es tan evidente el daño mutuo o de uno de los dos lados, que aquellos que observan desde fuera se preguntan cómo y por qué siguen juntos. A veces se llega al punto de juzgar las capacidades intelectuales de aquellos en ese círculo vicioso porque se reduce a un sinsentido. Si bien el intelecto es parte del ser, también es el instinto, y el instinto es la primera línea de protección que se posee. Instintivamente se busca lo que ya se conoce porque se interpreta como lo “seguro”.

Un ejemplo de un mal bastante común son los celos. Algunas personas los defienden (independientemente de ser el celoso o el celado) porque dicen que si no se cela no se ama. A nivel biológico, es normal sentir impulsos de territorialidad. Pero los celos en exceso realmente comunican una falta de confianza en la otra persona, o una forma de declararlos como posesión y no ente independiente. No es chocante que alguien que los defienda se haya criado en un espacio familiar donde los celos hayan sido parte de la dinámica.

Las personas tienen en este caso dos opciones. La primera es identificar los patrones que busca en sus parejas, dónde tienen puntos en común, y cuando esas acciones hirientes surgen, decidir tener una reacción distinta a la que normalmente se tuvo en la infancia cuando el padre o la madre tenía algún tipo de comportamiento dañino. En vez de una reacción infantil (que no significa necesariamente inmadura, sino que llega como si fuese un ‘flashback’ de la infancia) se adopta una de adulto. Si uno de los dos en una relación romántica quiere siempre explicar cómo hacer las cosas, decir qué está mal y por qué, quizás lo correcto sea reemplazar esa voz que dicta “soy estúpido/a” por “es una oportunidad de aprendizaje”, o “es su forma de entender las cosas”. Si hacer este tipo de ejercicio mental termina quedándose muy corto ante el sufrimiento que el otro puede infligir con sus acciones, lo mejor es comenzar a considerar otros tipos de personas. Esta segunda opción es un poco más difícil, ya que requiere más introspección y romper con la barrera mental de que si el otro no tiene “x característica que me agrada”, resulta menos interesante. Para tomar esta segunda opción, hay que atreverse a abrir la mente a otros tipos de experiencias, valorando la posibilidad de ser menos nociva e interesante en otro punto de vista.

Tipos de apego

Todo lo que ha sido explicado anteriormente viene a partir del tipo de apego que se desarrolla principalmente entre los 0 y 5 años. En este período de la vida de un ser humano, es primordial tener una madre presente y que satisfaga las necesidades afectivas del bebé. Inconsistencias y/o negligencia en esta etapa pueden generar problemas tan complicados como desórdenes de la personalidad (como es el borderline).
La teoría del apego fue formulada por John Bowlby y Mary Ainsworth y constituye uno de los planteamientos teóricos más sólidos en el campo del desarrollo socio-emocional.

De manera muy resumida, un niño, y en consecuencia un adulto, tendrá un apego seguro si a raíz de que cada necesidad de conectar en la niñez con la madre, ésta es cálida y cumple de manera consistente sus necesidades afectivas y generales. Esta persona crece para ser alguien que en el amor es seguro de sí mismo, no teme al abandono, cree en su pareja, y maneja los problemas con inteligencia emocional. El apego seguro no garantiza una vida romántica perfecta, sino una resiliencia de parte de la persona porque sabe manejar sus inseguridades y no las refleja en su pareja.

El apego ansioso es aquél que es muy dependiente, necesitado de afecto y reafirmación, y si no recibe con constancia la validación de su persona, se estresa y piensa que algo está muy mal. Alguien con apego de este tipo suele imaginarse siempre los peores escenarios, por lo que trata de sobre compensar todo el tiempo para tratar de asegurar, según su criterio, que su pareja no se va a ir. Las personas con apego ansioso tienen una necesidad excesiva de atención y/o de querer salvar a su pareja para sentirse útiles. Este tipo de apego se desarrolla cuando la madre no es consistente. A veces satisface la necesidad afectiva del bebé, y a veces no, por lo que el bebé no sabe cuándo volverá a establecer una conexión o cuánto durará la establecida. Esto le genera mucha ansiedad y miedo a que la próxima vez exista una ausencia.

El apego evitativo se desarrolla cuando el niño experimenta negligencia, tal como dejarlo llorando en la cuna hasta el agotamiento, y falta de atención general. Esto hace que el bebé entienda que está solo en el mundo, y comienza a actuar de manera independiente. Abre la nevera, se sale de la cuna, y así. Cuando crece suele ser bastante aislado, extremadamente independiente (aunque la independencia es una característica positiva, cuando aparenta autosuficiencia, es una ilusión), tiene relaciones muy ambiguas donde la pareja se puede sentir confundida o abandonada y llegar a tener muy pocos amigos o ninguno.

El último es el más complejo, ya que es una combinación del ansioso con el evitativo. Este tipo de apego, llamado desorganizado, hace de la persona que lo tiene alguien altamente impredecible, ya que por un lado desea mucho la cercanía de esa persona especial y puede llegar a entregarse mucho, pero una vez tiene a esa persona, entra en pánico porque no sabe cómo lidiar con la cercanía, ya que nunca la experimentó de manera saludable, aunque la desee. Este tipo de apego crea mucha confusión y es muy incongruente. Realmente es una disonancia cognitiva.

(Si quieres conocer cómo se llevó a cabo el experimento que desarrolló esta teoría, haz click aquí y adelanta al minuto 4:00)

Tipos de apego

¿Está uno entonces condenado a su tipo de apego? No. Los tipos de apego pueden cambiar según las diferentes experiencias con diferentes personas y determinando patrones que se deben cambiar. Crearse conciencia y ejercitar hacer el cambio eventualmente pueden llevar a un apego seguro. Es lo bueno de la plasticidad cerebral, el cual es un tema para otro artículo.

7 comments on “El ser humano persigue lo familiar, no lo saludable.

  1. Josellin Cruz

    Súper interesante y profundo!

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  2. Buenísimo

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  3. Pingback: Por qué no se tiene sexo con cualquiera – Quiquillosa

  4. Me encantó.

    Hoy mismo leía sobre los arquetipos de Jung y luego de tanta introspección, pude reconocer que tengo un complejo de madre. Sin embargo, no tardé en notar que mi personalidad y carácter (el cual adoro) se debe a esto.

    Y tal como dices, uno no esta condenado a estos tipos de apego.

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    • Victoria Scheker

      Jung es un psicólogo muy enigmático con mucho conocimiento para explorar y explotar. El tema de los arquetipos es interesante y da lugar a que uno se cuestione el modus operandi propio. Qué bueno que te gustó este artículo. En mi caso mi apego es desorganizado, y por momentos puedo ser maternal (con personas específicas). ¡Gracias por tu comentario!

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